top of page

MENU

LA PRIORIDAD DE SU PRESENCIA

  • Marcos Richards
  • 11 hours ago
  • 3 min read

El rey David entendió este aspecto de la oración, veamos lo que escribió en el Salmo 27:4-5 (versión NBLA) 


“Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: Que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo. 

Porque en el día de la angustia me esconderá en Su tabernáculo; en lo secreto de Su tienda me ocultará; sobre una roca me pondrá en alto”. 


David escribe que su máxima prioridad, lo que pide sobre todo lo demás, es habitar en la casa del Señor todos los días. Para este hombre conforme al corazón de Dios, pedir y buscar la presencia de Dios no era secundario ni ocasional. Esto era lo primero de su vida y su día. 


Si nosotros nos enfocamos en pedir y buscar estar más cerca de Dios, lo recibiremos. Lo creo porque Jesús lo prometió. En el mismo sermón del monte, en Mateo 7, Él prometió: “Todo el que pide, recibe; y el que busca, halla...” 

Es importante notar que en el griego, con el que fue escrito el Nuevo Testamento, estos verbos estaban en el presente continuo. En otras palabras, no era simplemente pedir y buscar una vez, sino una acción continúa. El sentido que se comunicaba en el original era que “todo el que pide y sigue pidiendo, recibe; y el que busca y sigue buscando, halla”. 


Si yo quiero más del poder de Dios y fruto del Espíritu Santo en mi vida, necesito anhelarlo lo suficiente para persistir en pedir y buscar. ¿Por qué no contesta Dios a la primera? Pienso en un par de razones. 


Primero, creo que es en tiempos de perseverancia en oración que nos abrimos a la obra que Dios quiere hacer en nuestra vida. Son en estos procesos donde le permitimos obrar más profundamente en nosotros. 


Segundo, creo que Él quiere ver qué tanto anhelamos lo que le pedimos. Si alguien pide algo ocasionalmente y luego se olvida un tiempo y luego lo retoma, nos hace saber que no lo anhela tanto. Por otro lado, cuando alguien pide y sigue pidiendo y no deja de pedir, demuestra cuánto lo anhela. Dios no nos va a dar algo tan sagrado, como mayor intimidad con Él, si no lo quiero con todo mi corazón. 


Volviendo al Salmo 27: 4, leemos que la razón que David quiere estar en Su presencia es para “contemplar la hermosura del Señor y para meditar en Su templo” 


Su prioridad NO era pedir algo de Dios. Pedir no es malo y tiene su lugar, pero hay algo mayor. Lo más importante de estar en la presencia de Jesús, es Él mismo, contemplarlo y conocerlo mejor. Debemos buscarlo con una actitud abierta a aprender de Él. Esto no puede ser apurado. Debemos “meditar” o reflexionar en Su presencia. 


En el versículo 5, David describe Su presencia como “lo secreto de su tienda”, dónde él se refugia en la tormenta. Expresa que en el día de angustia él se esconde en el lugar de la presencia de Dios. 


Ese lugar secreto es nuestro refugio, sé que lo ha sido para mí a lo largo de mi vida. Es el lugar donde encontramos paz, encontramos dirección, encontramos fortaleza, aún cuando afuera está la tormenta de la vida a todo lo que da, tenemos un lugar seguro y el Señor nos está esperando ahí todos los días. 


A.W. Tozer expresó: 

“La presencia de Dios es la verdad central del Cristianismo. En el corazón del mensaje cristiano es Dios mismo esperando que sus hijos redimidos se estiren a reconocer consciente mente Su presencia". 

 
 
 

Recent Posts

See All

Comments


bottom of page