El Lugar Screto
- Marcos Richards
- 6 days ago
- 5 min read
Vemos en Mateo 6:6 a Jesús enseñando acerca de la oración y encontramos esta declaración, lo compara a un lugar secreto.
Mateo 6:6 (versión NVI)
“Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará”.
Orar es esencial, no opcional.
Es interesante que primero dice: “cuando te pongas a orar”, no dice: “si es que oras”, está asumiendo que la oración va a ser parte de nuestra vida como seguidores de Cristo Jesús.
Me gusta siempre decir que oración es mucho más que peticiones, las incluye, son importantes, pero es mucho más. Una buena descripción de oración, en mi opinión, es comunión con Dios; tal vez no es una palabra tan familiar. Yo lo describo como “convivir con el corazón abierto”.
Cuando estás conviviendo con alguien, pero no a nivel superficial, realmente abriendo tu corazón, eso es comunión. Esa es la esencia de la oración, comunicarte con Dios genuinamente, abriendo tu corazón a Él. Me comunico por medio de mis palabras, expresando las escrituras, entonando canciones y más.
Orar es, en gran parte, convivir con el corazón abierto con Dios como parte central de una relación real.
Hay ciertas similitudes con las relaciones de amistad entre personas. Imagínate tener un buen amigo, pero nunca hablas con él o con ella, esa relación difícilmente va a crecer, probablemente va a ir menguando, debilitándose.
Para que nuestra relación con Dios sea cada vez más fuerte, va a incluir comunicación, platicar con Él.
La importancia del lugar secreto
El énfasis de este pasaje de Mateo 6:5-6 es la oración privada. Lo llama “orar en el lugar secreto”.
Ahora, que quede claro, no está diciendo que no se debe de orar en público. A través de toda la Biblia hay grandes oraciones en grupo. El libro de los Hechos en particular contiene muchas oraciones poderosas de los discípulos y la iglesia reunida. En Mateo 6, Jesús está enseñando la importancia de no orar para llamar la atención con un énfasis en la oración privada.
Cuando dice: “entra en tu cuarto y cierra la puerta”, no es en un plan legalista de que sólo así se debe de orar. Es un llamado a buscar ese tiempo de privacidad y la promesa de que algo poderoso sucede cuando nos apartamos para estar a solas con Dios.
Me gusta cómo lo escribe Bob Sorge en su libro “Secretos del lugar secreto”. Él escribe: “Cuando entra a su cuarto y cierra la puerta está en la Presencia del Padre instantáneamente, no importa cómo se sienta, a pesar del clima de su alma en ese momento usted sabe con absoluta seguridad que ha entrado en la cámara de Su Padre en el cielo, el lugar secreto es su portal al Trono”.
Este mismo versículo, Mateo 6:6, dice que tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público.
Sin duda Él puede recompensarte de muchas formas, pero estoy convencido de esto, la mayor recompensa de la oración es más de Él mismo. La mayor recompensa es más de Dios en mi vida, conectar más con Él, conocer más de Él, conocerlo a Él mejor, permitiendo que llene cada vez más mi vida, esa es por mucho la mayor recompensa.
Al pasar tiempo en Su presencia, Él recompensa también en otras maneras, ya que Él obra en tantas formas.
La oración es nuestra conexión más directa con Dios, es lo que Él estableció para ayudarnos a tener comunión con Él.
No quiero limitar esto sólo a un tiempo devocional, sí lo voy a enfatizar, pero obviamente debe empezar ahí y ser parte de todo nuestro día. Debe de ser parte de nuestra manera de funcionar. Tener una actitud consciente de Dios.
Cuando la Biblia dice: “Orar sin cesar”, obviamente no se refiere a estar literalmente hablando 24/7. Eso es imposible (aunque hay algunos personas que casi logran “hablar sin cesar”). Yo creo que refiere a estar conscientes de la presencia de Dios en nuestras vidas en todo tiempo y, en momentos, sí platicar con Él en voz alta, o a veces simplemente en mis pensamientos. Puede ser algo extenso o a veces puede ser simplemente una sola frase; pero estoy orando sin cesar.
Es decir, no estoy dejando totalmente a un lado a Dios, es parte de mi día, de mi vida; un gran propósito de la oración es fomentar mi cercanía con Él. Esto es tan importante que lo quiero enfatizar: ORACIÓN SE TRATA DE RELACIÓN, NO RELIGIÓN.
Muchas veces temo, que aún con buenas intenciones podemos comunicar algo que parece más un asunto de religión, para ganar puntos con Dios. Sentimos que tenemos que orar cierta cantidad de tiempo y luego podemos ponerle palomita al pendiente y sentir que “cumplimos con Dios”. Esto es religión, que en esencia, es el ser humano ganando puntos con Dios y ganando su aceptación. Aparte algunos sienten la presión de tratar de ser muy elocuentes, como si pudiéramos impresionar al creador de las galaxias, ¡Hazme el favor! Él lo que quiere es una relación, que nos acerquemos porque queremos, con honestidad, que seamos vulnerables y genuinos.
Dios quiere relación, no perfección
No esperes tener toda tu vida en orden para orar o acercarte a Dios, de hecho, eso es imposible. Es acercándonos a Él que nos ayuda a ir poniendo las cosas en orden. No esperes a conocer toda la Biblia, aunque debemos ir leyendo y conociendo más, que eso no te limite el día de hoy de conectar con Tu Padre que te ama, porque Él es nuestro Abba Padre, así lo enseña la Biblia. Abba quiere decir “Papá”; Él es tu papá que quiere que estés cerca de Él y platiques con Él. Es una relación lo que Dios quiere con cada uno de nosotros.
Acércate tal como estés, Dios prefiere que te acerques a Él enojado, derrotado, culpable, avergonzado; a que te alejes. Lo último que quiere es que te apartes, acerquémonos a Él tal y como estamos.
Cuando hablamos de oración muchas veces nos invade la culpabilidad, por no haber logrado apartar un tiempo para platicar con el Señor regularmente. El enemigo se aprovecha de esto y nos quiere condenar y alejar, su propósito es desanimarnos. Nos llena la mente de pensamientos falsos: “¿Cómo me voy a acercar a Dios, si otra vez lo he estado ignorando? Se me ha estado olvidando, mejor no me acerco”; estos pensamientos son del diablo, eso no es de Dios. Él quiere estar con sus hijos, estemos como estemos el día de hoy, acerquémonos a Él.
Me encanta otra frase de Bob Sorge: “Cuando yo he fallado en pasar tiempo con Dios, Él no está desilusionado de mí, está desilusionado por mí”, porque me estoy perdiendo de tanta bendición, pero Él no me está condenando, me está invitando a acercarme a Él.




Comments